Los sustantivos en alemán (= die Substantive) tienen como singularidad que la primera letra siempre se escribe con mayúscula, sin importar si están al comienzo de una oración o no. Esta peculiaridad de los sustantivos en alemán es algo que suele costar bastante a los estudiantes de alemán cuando comienzan un curso de alemán, pero es importante acostumbrarse a escribir la inicial en mayúscula, porque de lo contrario sería una falta de ortografía grave.

Así pues ‘el libro’ por ejemplo sería : das Buch

En alemán hay tres generos: masculino (Maskulinum), femenino (Femeninum) y neutro (Neutrum), a los que corresponden los artículos determinados alemanes: der (m.), die (f.), das (n.). Para identificar el género de un sustantivo en alemán se suele escribir el sustantivo junto al artículo definido en caso nominativo:

  • Masculino (abreviado r) – der Mann – el hombre
  • Femenino (abreviado e) – die Frau – la mujer
  • Neutro (abreviado s) – das Kind – el niño

No es fácil saber el género de un sustantivo en alemán, hay algunas reglas que nos pueden ayudar a identificar los sustantivos masculinos, femeninos y neutros, pero éstas tienen a su vez muchas excepciones así que lo mejor es aprenderse de memoria el sustantivo junto con su artículo correspondiente.

Como en castellano, los sustantivos en alemán también puede estar en singular y en plural. Sin embargo, la formación del plural en alemán es bastante más compleja que en castellano. Existen 5 formas principales para formar el plural de un sustantivo en alemán y además  tenemos otras formas particulares de formación del plural en alemán. Pero siempre existen excepciones a estas reglas, así que la mejor solución es aprender de memoria la forma de plural para cada sustantivo.

Aparte del género y el número, los sustantivos en alemán también se declinan. Así que tenemos que prestar atención al caso de los sustantivos alemanes. En la declinación del sustantivo en alemán hay cuatro casos: Nominativo (Nominativ), Acusativo (Akkusativ), Dativo (Dativ) y Genitivo (Genitiv). La mayor parte de las veces el caso del sustantivo y de las palabras que lo acompañan depende de la función que el sustantivo tenga en la oración. Por ejemplo, si es el sujeto de la oración, el sustantivo irá en nominativo. En otras ocasiones el caso viene impuesto por la preposición o una determinada expresión. Por ejemplo, la preposición mit siempre va seguida de dativo.